Perseguir tus sueños

Es curioso como algo que ni si quiera sabes dónde te va a llevar sea capaz de guiarte a oscuras y hacerte avanzar por un camino extraño. Qué magia tienen los sueños que magnetizan nuestra vida sin saberlo.

Tú, como yo, sabes que los días grises existen. Te encontrarás perdido y las cosas no tendrán el sentido que suelen tener. Es bueno romperse de vez en cuando para probar combinaciones diferentes de nosotros mismos.

Luchar por tus sueños puede ser difícil, pero si sólo el hecho de intentar acercarte a ellos es capaz de hacer que todo gire con un sentido,

Imagínate llegar a conseguirlos…20429911_701159903422458_4096413513233738335_n

¿Cómo dar una respuesta empática?

20953417_709309489274166_4862623303635410389_n-Tu expresión facial tiene que ser acorde al mensaje de la otra persona.

-Intenta enviar señales de escucha: contacto visual mantenido, orienta tu postura hacia la persona, asiente…

-Parafrasea, repite trozos del mensaje de la otra persona utilizando tus propias palabras.

-No quitar importancia a la respuesta emocional del otro, acéptala y evita frases como: “¿por esa tontería estás tan preocupado?”.

-Expresa verbalmente cómo crees que se siente la otra persona, con frases del tipo: “imagino cómo te sientes…”, “se te ve…” , ayudándola a reflejar sus sentimientos.

Rodéate de trampolines

En ocasiones es necesario saltar muy alto. La vida está llena de trampolines. Yo los llamo así porque me ayudan a tomar impulso. Se esconden entre la gente pero existen.

Durante el recorrido hacia el salto te dan la fuerza necesaria para poder llegar donde deseas.
Lo importante es el camino. El salto final lo das tú sólo para conseguir tu objetivo.

Pienso que los T.O. podemos ser muy buenos trampolines. Quizá ya lo has sido y no lo has pensado hasta ahora.

Todos deberiamos tener la oportunidad de soñar muy alto y la suerte de rodearnos de trampolines.

Feliz finde.

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Qué difíciles son las despedidas

-Me da mucha pena despedirme, supongo que tú estarás ya acostumbrada de ver pasar a tanta gente…- me han dicho esta mañana.

La respuesta es que uno no se llega a acostumbrar del todo a despedirse.

Hay despedidas distantes donde le deseas a la persona que le vaya lo mejor posible y se produce un corto intercambio de frases con “ójalas” para los próximos meses.

Hay despedidas cercanas, de las de verdad, donde se dan dos besos e, incluso, se abraza. Son mis favoritas. Están llenas de emoción alegre mezclada con unas chispas de pena. Ambos sabemos que hemos hecho un buen trabajo. El intercambio ha sido mútuo. Yo me llevo aprendizaje y tú te llevas toda la funcionalidad que haya podido darte en este tiempo. Se siente orgullo.

Luego están las despedidas tristes en las que, por desgracia, no sabes qué decir porque puede que las cosas no vayan a mejor. No me gustan, pero de ellas me llevo lecciones de vida, porque entonces eres consciente que en la carrera no te lo enseñan todo y tienes que buscar dentro de tu propio repertorio emocional para decir cosas como: “Intenta poner en práctica las cosas que te he dicho” “Busca algún lugar donde puedas seguir en tratamiento” o “Piensa lo de comprar la silla de ruedas eléctrica”. Todo esto con el estómago encogido y observando los ojos vidriosos de la persona que se despide.
Intentas desviar la emoción pero ahí sigue…¿por qué?

Y es que, somos terapeutas ocupacionales pero ante todo y sobre todo somos personas.