Cuando el mundo se paró…

En el momento en el que el mundo se paró de verdad, ella se acercó a aquella mujer sin dudarlo. Pensé lo difícil que tenía que ser estar ahí en aquella circunstancia tan dura.

Le dije que me encantaba el arco iris que había dibujado en su mascarilla. Ella me contestó que no quería que nadie olvidara que debajo de aquella mascarilla seguía existiendo una sonrisa, aunque ahora no se pudiera ver.
En ese instante pensé la lección que nos estaba dando el universo, cubriendo muchas bocas para poder abrir más nuestros ojos y ver el valor de las cosas.
Y así pasó.
Cuando la humanidad abrió los ojos descubrió quiénes eran los verdaderos superhéroes.

Este dibujo va por todas/os mis compañeras/os sanitarios y todas las personas que están ayudando en estos momentos.
Mucho ánimo valientes. Sois y siempre seréis los verdaderos héroes en esta historia.

Juntos llegaremos al otro lado del arco iris.