Terapia Ocupacional durante la pandemia

He tenido muchas dudas sobre cómo llevar a cabo nuestra intervención en estos momentos.
Desde mi propia experiencia, a continuación os expongo una serie de medidas que se están tomando y estoy tomando para las personas que estén interesadas en el regreso a la práctica de la terapia ocupacional.
Todo lo que explico a continuación parte, como siempre, de mi humilde opinión, creada a partir de la lectura de documentos oficiales y lo que he visto en el lugar de trabajo desde mi reciente incorporación para una sustitución en el servicio de rehabilitación de un hospital. Es importante decir que las personas que asisten a terapia no tienen covid pero, en alguna ocasión, lo han pasado.
Me gustaría que si alguien tiene sugerencias nuevas e interesantes escribiera en el hilo de este post porque
juntos somos más fuertes.

MEDIDAS GENERALES EN LA SALA DE TERAPIA:
– En la entrada a la sala se coloca un empapador con lejía en el suelo y un carrito con gel desinfectante de manos, guantes de varias tallas y pañuelos.
– En la mesa donde se lleva cabo el tratamiento hay otro gel desinfectante que se usará en varias ocasiones.
– Las sesiones son individuales o, como mucho, en pareja de espaldas y con la distancia de separación. Depende de cómo sea la sala de grande.

MEDIDAS PARA LAS PERSONAS QUE ASISTEN A TERAPIA:
– Las personas vienen con mascarilla y guantes.
– El tratamiento de mano con guante no es posible por lo que se le pide que se los quite y vaya a lavarse las manos o use el desinfectante.
– La mano o brazo afectado se desinfecta en varias ocasiones durante la sesión, sobre todo antes y después del uso de material o de la manipulación directa del terapeuta.
– Cada persona tendrá una toalla y sábana, cuando sea necesario, de uso individual que se llevará a lavar al acabar el tratamiento.
– La silla y la mesa serán desinfectadas después del uso de cada persona que asista a terapia.

MEDIDAS PARA EL MATERIAL:
– Utilizo los pañuelos y el desinfectante para limpiar el material de la sala, pero sobre todo pienso que si la mano está totalmente desinfectada y lavada no tiene por qué haber problema, por lo que siempre pido que se echen desinfectante antes y después de usar el material.

MEDIDAS PARA EL TERAPEUTA:

Como podéis ver en la foto para protegerme utilizo:

– Doble mascarilla: en la parte de abajo una mascarilla FFP2 semanal y en la parte de arriba una mascarilla desechable que cambio cada día o cada dos.
– El uniforme de trabajo es el pijama blanco pero para las intervenciones me pongo una bata impermeable blanca o de usar y tirar verde.
– Uso doble guante con un truco que me dijo una amiga que consiste en hacer un agujero en la bata justo donde va el pulgar para que el guante de debajo y la bata no tengan separación en ningún momento. Luego coloco el otro guante encima. De esta forma un guante queda siempre debajo. Si la bata tiene un elástico adecuado no tienes por qué hacer el agujero porque el guante quedará debajo. Los guantes de arriba se desechan tras cada tratamiento usando el protocolo de quitar guantes que supongo que ya conocéis. Después de esto desinfecto mis manos.
– No estoy usando calzas para los pies pero se pueden colocar también.
– Para la cara uso una pantalla que desinfecto varias veces durante el turno.
– Es importante si usas gafas desinfectarlas. En mi caso, que uso lentillas y gafas para distancia de cerca, no uso las gafas cuando llevo la pantalla porque se empañan y me limitan la visión más aún. Hay trucos en internet para remediar esto.
– El gorro hace que la pantalla moleste algo menos en la frente. No estaba usando pero creo que voy a empezar a hacerlo.
– El salvaorejas se nota bastante, por lo que os recomiendo usarlo.
– Si quitarte los guantes es imprescindible (es posible que en alguna ocasión no tengas opción) me lavo y desinfecto las manos. Intento que sea la última opción.
– Al llegar a casa la ducha diaria es obligatoria.
– El cambio de ropa es un poco lío al principio, pero la base está en que hagas lo que hagas o como lo hagas siempre te laves las manos antes y después y, por supuesto, no te toques la cara.

Os deseo una feliz semana y espero que esto pueda servir de ayuda.

Aventuras

Ya he tachado casi todas las cosas que había escrito en mi lista para llevarme en la maleta.
No sé si voy a poder con tantos bolsos…
Hoy quería aprovechar los rayos de sol así que, aunque hacia mucho calor, me he echado crema y he aguantado una horita.
Me he identificado con algunas palabras del libro que estoy leyendo y he recordado algunas historias curiosas de cuando empecé a trabajar en Salud Mental y mi gestión de las ideas delirantes. Qué diferente me veo ahora…
Ayer por la tarde hablé con mis amigas, me dijeron que dónde iba tan arreglada. Yo les contesté que iba a salir por primera vez desde hace muchos días y la ocasión lo merecía.
La hora de los aplausos coincidió con la videollamada, así que aproveché para presentarles virtualmente a mis vecinos porque cada día les cuento una historia diferente.
Como el día que mi vecina me tiró una bolsa de rosquillas y se cayó al patio interior y, al día siguiente, a mi vecino se le ocurrió pescarla con una patata, un gancho y un hilo kilométrico. Cuando lo hizo, nos pusimos a aplaudir de la emoción. Me sigo preguntando cómo pudo hacerlo. Yo pienso que de estas cosas no me voy a olvidar.
Me despedí de mis amigas y mis vecinos muy rápido y nos fuimos a la calle.
Había gente, no como un día normal, pero había. Era raro porque sólo se escuchaban las voces de personas pero no se oía el ruido de fondo de la ciudad. No sé que ruido es, pero suena diferente.
Aunque iba un poco agobiada con la cara tapada, conforme andaba mi cuerpo se sentía mejor. Y mira que he intentando hacer algo de yoga estos días para mantenerme activa… Pero no es lo mismo. En absoluto.
A la cabeza me vinieron las personas que están mucho tiempo sin salir y por fin pude entender cómo se sienten. Fíjate que ni lo había pensado.
Me resultó raro también no poder ir a tomar algo después de andar. Y me acordé que el jueves, que es mi día favorito de la semana, hicimos una cata virtual que estuvo muy bien.
Se me hizo raro también cruzarme con gente conocida y no pararme a saludar. Con lo besucona que soy yo. Tendremos que acostumbrarnos a estas cosas…
Esta mañana después de tomar el sol le he escrito a mis hermanos para preguntar a qué hora llegaba el regalo de mamá. Estaba empezando a pensar que no llegaba porque se estaba haciendo tarde. Íbamos a decirle algo a mi padre pero nos hemos reído pensando que seguro que se le escapaba la sorpresa. Al final ha llegado y como no se lo esperaba se ha emocionado muchísimo, así que, el día de la madre más raro de la historia se le habrá quedado grabado en su cabeza para siempre. Sin esta situación, seguro que no hubiéramos hecho nada especial. Ella nos ha hecho un vídeo muy bonito para darnos las gracias.
Mi semana se presenta movidita… ya os iré contando. Se acabó el estar en casa, me voy de aventura.
Llevo ya unas cuantas y pensaba que con la noticia de mi plaza iba a acabar de tenerlas. Pues se ve que aún no.
Como siempre mi cabeza, que es muy creativa, se inventa mil escenarios futuros posibles.
Así que, como la conozco, me río un poco de ella pensando que nada de esto pasa luego en realidad.
Quiero pensar que de esta saldremos siendo mejores personas. Pero, a veces, veo cosas tan feas de la sociedad que me hace dudarlo.
Supongo que, como en todo, cada uno puede elegir qué camino coger.

Yo ya he elegido el mío.

Feliz semana mundo.
Un abrazo virtual.