Lo más sencillo

Uno no nace teniendo todas las respuestas. Las historias personales acaban siendo como las ramas de los árboles. Podemos intuir por dónde van a brotar pero quién nos dice que no nos podamos equivocar.

Lo más difícil es llegar a reconocer que existen situaciones en las que no sabes qué hacer ni qué contestar. Porque, bienvenidos al mundo real, las hay.

Y es que trabajamos con personas y, por desgracia, no tenemos botones mágicos solucionadores de problemas.

He aprendido que en las situaciones más difíciles lo más sencillo es lo que funciona. El cariño, los mensajes cortos, mirar a los ojos y escuchar.54277845_1013848378820274_3560901619258228736_n