Lo más sencillo

Uno no nace teniendo todas las respuestas. Las historias personales acaban siendo como las ramas de los árboles. Podemos intuir por dónde van a brotar pero quién nos dice que no nos podamos equivocar.

Lo más difícil es llegar a reconocer que existen situaciones en las que no sabes qué hacer ni qué contestar. Porque, bienvenidos al mundo real, las hay.

Y es que trabajamos con personas y, por desgracia, no tenemos botones mágicos solucionadores de problemas.

He aprendido que en las situaciones más difíciles lo más sencillo es lo que funciona. El cariño, los mensajes cortos, mirar a los ojos y escuchar.54277845_1013848378820274_3560901619258228736_n

Expectativas

Sobre expectativas todos sabemos mucho…

Mi primer saludo al sol de yoga parecía más una película protagonizada por un robot haciendo la cucaracha.

Por no hablar de la primera vez que me subí a una heliptica en el gym…mi postura no tenía nada que ver con lo que imaginaba que estaba pasando.

Llamadme soñadora pero cómo nos vamos a olvidar cuando cogemos un trozo de barro de aquella mítica imagen de «Ghost» en la que el barro parecía fusionarse con las manos de aquella forma tan elegante.

Estamos llenos de expectativas para golpearnos con algunas decepciones.

Las expectativas quedan bonitas en la cabeza y, quizá, sin ellas, no nos atreveríamos a hacer la mayoría de las cosas que experimentamos.

No dejes de soñar aunque la realidad, a veces, sea menos bonita de lo que te gustaría.

El camino es muy largo para rendirse.

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